Para hijos adultos
Para hijos adultos

Muchos miembros de Al‑Anon han llegado a comprender la forma en que la situación de su vida actual fue afectada por la experiencia de crecer en un hogar en donde uno de los padres tenía un problema con la bebida. No es extraño ver efectos del alcoholismo entre las generaciones, en donde los abuelos, padres y niños son afectados por la bebida de uno o de varios miembros de la familia.

 

Cuando tenía apenas siete años de edad, al igual que muchas niñas, bailaba con mi padre poniendo los pies en sus zapatos mientras él me deslizaba por toda la habitación. Era alto y erguido. Todo el mundo decía que se parecía a Bing Crosby cuando era más joven. Recuerdo que yo veía el mundo desde la altura de sus hombros. Me sentía protegida e incluso apreciada. Yo era su primera hija.

Mi papá pasaba ebrio la mayor parte del tiempo.

Él era un hombre muy abusivo, física y mentalmente. Mi madre no bebía mucho, pero se desquitaba de todas sus frustraciones conmigo.Yo siempre estaba metido en algún problema. Las reglas en nuestra casa cambiaban todos los días ―en ocasiones cambiaban muchas veces al día―; por lo tanto, yo estaba siempre metido en problemas por algo. Después de que mi mamá me daba una paliza, mi papá me daba otra más fuerte.